Has probado cremas para queratosis pilaris, exfoliantes químicos y lociones con AHA, esperando que finalmente suavizaran esa textura áspera y con bultos.
Pero no importa lo que apliques, la "piel de gallina" siempre vuelve.
Esto es lo que la mayoría de los tratamientos no consideran
El problema real no es la sequedad en la superficie, es la queratina atrapada debajo.
La Queratosis Pilaris ocurre cuando la queratina se acumula y obstruye los folículos pilosos, creando esos pequeños bultos ásperos que sientes en la espalda, brazos y hombros.
Tus cremas no pueden disolver lo que ya está obstruido ahí. Simplemente se quedan encima de la acumulación.
Y aquí está el problema
No puedes alcanzar tu espalda para exfoliarla manualmente. El cepillado en seco no funciona cuando no puedes alcanzar las áreas que más lo necesitan.
Cuando pasas la mano por la parte superior de tu espalda u hombros y sientes esa textura de papel de lija, eso es la acumulación de queratina.
No le estás fallando a tu piel.
Solo necesitas eliminar físicamente lo que está impidiendo que tus tratamientos funcionen, y poder alcanzarlo tú mismo.